El Futuro
Panamá tiene uno de los mejores futuros en Latinoamérica. Como
anteriormente Chile, Panamá tiene la posibilidad de elevar el nivel de
su estandar de vida más arriba del nivel de desarollo en el futuro
próximo.
Docenas de negocios e instituciones competitivas globalmente ya
muestran la capacidad de los Panameños. Existe la voluntad social y
habilidad para llevar a cabo las reformas indispensables para hacer un
Panamá de libre competencia a nivel internacional, a lo cual podemos
agregar su envidiable posición geográfica. Panamá gasta más en
educación por porcentaje de sus ingresos, que cualquier otro país en
las Américas.
Por supuesto, todavía hay mucho que hacer para que Panamá sea una
nación el primer nivel. El sistema judicial desesperadamente requiere
reforma y no introducir política en ella. Los niveles de corrupción son
altos, un problema compartido con otros paises Latinoamericanos. La
decentralización del gobierno nacional dándole autoridad y servicios a
los estados y municipios es vital. Mientras que la educación privada es
excelente, en la pública falta aún por preparar adecuademente a los
jóvenes Panameños para muchos trabajos que se están creando en el
sector de servicios sofisticados. Panamá lo reconoce y ahora gasta 20%
de su presupuesto nacional en educación.
La prosperidad no llega a toda la población: la distribución de bienes
es uno de los menos desiguales en el mundo. Una tercera parte de la
población vive en la pobreza extrema. Determinación sustentada y
planificación creativa sigue siendo necessario para crear las
condiciones necessarias para que todos los Panameños puedan participar
en la prosperidad naciente.
Sin embargo, todo indica- la capacidad de los Panameños, la democracia
fuerte, la voluntad social- que Panamá dentro de pocos años va a
alcanzar una prosperidad generalizada.